jueves, 21 de enero de 2016

José Urzelai

D.V.
El caserío Benturena, del barrio de Garagaltza, en una foto de 1982.
El caserío Benturena, del barrio de Garagaltza, en una foto de 1982. / FONDO JOSE URZELAI DEL ARCHIVO MUNICIPAL

El legado fotográfico de José Urzelai

El caserío Benturena, del barrio de Garagaltza, en una foto de 1982. / FONDO JOSE URZELAI DEL ARCHIVO MUNICIPAL


  • El Archivo Municipal recibirá una colección de 800 imágenes sobre caseríos locales



El Archivo Municipal enriquecerá sus fondos fotográficos con una nueva colección de gran valor documental, ya que está centrada en el mundo rural, en el caserío. La pasión de José Urzelai Kortabarria -del caserío Migelena- por la fotografía y el baserri ha hecho que atesore más de 800 instantáneas, que permiten constatar el cambio que ha experimentado el mundo agrario en muy poco tiempo.
Son estampas tomadas principalmente en los años 80 y 90 que tienen un gran valor arquitectónico y etnográfico, porque algunos de los caseríos retratados ya han desaparecido, y otros han sido parcial o completamente reformados. También hay imágenes más antiguas pues Urzelai empezó a cultivar su afición hace unos 40 años con una cámara que su hermano le trajo de América.
Poco podía imaginar entonces que las fotos que sacó con aquella su primera cámara fotográfica, y las que vendrían después, llegarían a formar parte del Archivo Municipal al comienzo del siglo XXI. Pero antes no había tanto fotógrafo como ahora, en la que sobre todo el teléfono móvil y la digitalización de las cámaras han universalizado la fotografía, convirtiéndola en parte de nuestra vida cotidiana.
A Joxe siempre le han gustado los caseríos, su arquitectura, el paisaje que les rodea, y empezó a cogerle el tranquillo al objetivo fotografíándolos. Le gustaba pasear los domingos por los barrios rurales y sacar instantáneas, y esa afición ha dado lugar a un valioso fondo, que pronto estará a disposición de todos los interesados en el archivo municipal.
El interés de la archivera Izar Salaberri, que era conocedora de la afición de Urzelai, y la intermediación de Jabier Arriaran, amigo del camarógrafo y gran defensor e impulsor de la digitalización de fondos particulares en el archivo, ha propiciado un acuerdo entre José y el ayuntamiento que se oficializará en próximas fechas con la donación del material y la creación de un fondo con su nombre en el archivo.
El archivo municipal está realizando los últimos años una gran labor para organizar, digitalizar y poner en valor el patrimonio social, cultural, industrial y rural oñatiarra con miles de documentos gráficos que retratan la vida, el paisaje y urbanismo oñatiarra y trazan su evolución desde mediados del siglo XX hasta nuestros días. Los fondos Zubia, Arlanzón o Arzuaga, por ejemplo, dan fe de ello. Pronto compartirán protagonismo con el de Urzelai, y todos juntos seguirán tejiendo los pedacitos de la intrahistoria oñatiarra, retazos de la historia en forma de fiestas, edificios, personajes, citas deportivas, acontecimiento sociales o culturales, paisajes urbanos y rurales, como los que Jose Urzelai congeló y sigue congelando movido por un hobby que aúna fotografía y mundo rural.

No hay comentarios:

Publicar un comentario